¿Qué causa la depresión?

Varios factores o una combinación de factores pueden contribuir a causar la depresión.

Genes: las personas con una historia familiar de depresión pueden ser más propensas a desarrollarla que aquellas cuyas familias no padecen la enfermedad. Las personas mayores que padecieron de depresión cuando eran jóvenes corren un riesgo mayor de desarrollarla más adelante en su vida que aquellos que no padecieron la enfermedad anteriormente.

Química del cerebro: las personas con depresión pueden tener una química cerebral diferente de aquellas que no padecen la enfermedad.

Estrés: la pérdida de un ser querido, una relación dificultosa o cualquier situación estresante puede desencadenar la depresión.

Para las personas mayores que experimentan depresión por primera vez en una etapa tardía de la vida, la depresión puede estar relacionada con cambios que suceden en el cerebro y el cuerpo a medida que la persona madura. Por ejemplo, las personas mayores pueden sufrir de una circulación de sangre limitada, condición llamada isquemia. Con el paso del tiempo, los vasos sanguíneos pueden espesarse y evitar que la sangre fluya con normalidad hacia los órganos corporales, entre ellos, el cerebro.

Si esto sucede, una persona mayor sin una historia familiar de depresión puede desarrollar lo que a veces se denomina "depresión vascular". Aquellos que padecen depresión vascular pueden correr riesgo de padecer enfermedades cardíacas, apoplejía u otras enfermedades vasculares.

La depresión también puede coexistir con otras enfermedades médicas serias como la diabetes, el cáncer, enfermedades cardíacas y el Parkinson. La depresión puede hacer que estas condiciones empeoren y viceversa. Algunas veces, los medicamentos que se toman para estas enfermedades pueden causar efectos secundarios que contribuyen con la depresión. Un doctor experimentado en tratar estas enfermedades complicadas puede ayudar a elaborar la mejor estrategia de tratamiento.


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