¿Cómo se tratan los trastornos de la alimentación?

Una nutrición adecuada, reduciendo el exceso de ejercicio y la interrupción de los comportamientos de purga constituyen la base del tratamiento. Ciertas formas de psicoterapia o terapia de diálogo, y algunos medicamentos también son efectivos para muchos trastornos de la alimentación. No obstante, para los casos más crónicos, no se han identificado aún tratamientos específicos. Con frecuencia, los planes de tratamiento se adaptan a las necesidades individuales y pueden incluir uno o más de los siguientes:

Algunos pacientes quizás necesiten ser hospitalizados para tratar complicaciones a causa de una malnutrición o para garantizar una alimentación adecuada en los casos de extrema delgadez.

Tratando la anorexia nerviosa

El tratamiento de la anorexia nerviosa incluye tres componentes:

Algunos investigadores sugieren que el uso de medicamentos, como antidepresivos, antipsicóticos o estabilizadores del estado de ánimo, pueden ser modestamente efectivos para tratar pacientes con anorexia nerviosa. Estos medicamentos pueden ayudar a resolver síntomas relacionados con el estado de ánimo y la ansiedad que con frecuencia coexisten con la anorexia nerviosa. No hay certeza de que los antidepresivos puedan evitar una recaída en algunos pacientes con anorexia nerviosa que han logrado restaurar su peso.10 Sin embargo, aunque las investigaciones aún continúan, ningún medicamento ha demostrado ser eficaz en ayudar a alguien a ganar peso para llegar a un nivel normal.11

Diferentes formas de psicoterapia, incluyendo individuales, grupales y familiares, pueden ayudar a tratar las razones psicológicas de la enfermedad. En la terapia familiar del modelo del Maudsley, los padres de adolescentes con anorexia nerviosa asumen la responsabilidad de alimentar a sus hijos. Este enfoque parece ser muy efectivo cuando se trata de ayudar a una persona con anorexia nerviosa a subir de peso y mejorar sus hábitos alimenticios y sus estados de ánimo.12,13 Al quedar su efectividad demostrada en estudios de casos y ensayos clínicos,14 este enfoque del Maudsley de la terapia familiar se discute en algunos estudios y directrices destinados al tratamiento de los trastornos de la alimentación en pacientes jóvenes no crónicos.11,12,15-18

Otra investigación demostró que el tratamiento combinado de atención médica y psicoterapia de apoyo diseñado especialmente para pacientes con anorexia nerviosa es más efectivo que la psicoterapia sola.19 Aunque en todos los casos, la efectividad del tratamiento depende de la persona involucrada y de su situación. Desafortunadamente, no existe una psicoterapia específica que sea invariablemente efectiva para tratar a adultos que padecen anorexia nerviosa.20 No obstante, las investigaciones sobre nuevos enfoques de tratamiento y prevención parecen prometedoras. Un estudio indica que un programa de intervención por Internet puede evitar que algunas mujeres en riesgo desarrollen un trastorno de la alimentación.21 Además, un tratamiento especializado para la anorexia nerviosa puede reducir los riesgos de muerte.22

Tratando la bulimia nerviosa

Al igual que con la anorexia nerviosa, el tratamiento de la bulimia nerviosa implica una combinación de opciones y depende de las necesidades del individuo. Para disminuir o eliminar el comportamiento de atracones y purgas, es probable que el paciente reciba asesoramiento nutricional y psicoterapia, en especial la terapia cognitiva-conductual (TCC), o que se le recete algún medicamento. TCC ayuda a una persona a concentrarse en sus problemas actuales y cómo resolverlos. El terapeuta ayuda al paciente a aprender a identificar los patrones de pensamientos distorsionados o inútiles, reconocer y cambiar las creencias erróneas, relacionarse con los demás de forma más positiva y en consecuencia, cambia los comportamientos.

LA TCC que fue adaptada para tratar la bulimia nerviosa también demostró ser efectiva para cambiar el comportamiento de atracones y purgas así como los hábitos alimenticios.23 La terapia puede ser individual o grupal.

Algunos antidepresivos, como la fluoxetina (Prozac), que es el único medicamento aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos para tratar la bulimia nerviosa, pueden ayudar a pacientes que también sufren depresión y/o ansiedad. Asimismo, la fluoxetina parece ayudar a disminuir el comportamiento de atracones y purgas, reducir la posibilidad de una recaída y mejorar los hábitos alimenticios.24

Advertencias de la FDA sobre los antidepresivos
A pesar de la relativa seguridad y popularidad de los ISRS y de otros antidepresivos, algunos estudios sugieren que pueden tener efectos involuntarios en algunas personas, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes. La advertencia del FDA dice que se debe supervisar de cerca a los pacientes de todas las edades que tomen antidepresivos, especialmente durante las primeras semanas de tratamiento. Los posibles efectos secundarios a tener en cuenta son el agravamiento de la depresión, los pensamientos o conductas suicidas u otros cambios inusuales en la conducta como el insomnio, la agitación o el retraimiento de las situaciones sociales normales. Las familias y los cuidadores deben de informar de cualquier cambio al médico. Se puede encontrar información actualizada de la FDAExternal Link: Please review our disclaimer. en el sitio web.

Tratando el trastorno por atracón

Las opciones para tratar el trastorno por atracón son similares a aquellas utilizadas para tratar la bulimia nerviosa. La psicoterapia, en especial la TCC adaptada al individuo, ha demostrado ser efectiva.23 Nuevamente, este tipo de terapia puede ofrecerse de manera individual o grupal.

Finalmente, la fluoxetina (Prozac), y otros antidepresivos pueden reducir los episodios de atracones y ayudar a aliviar la depresión en algunos pacientes.25


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